El concepto huella hídrica, acuñado por el profesor Y. Arjen Hoekstra, hace referencia al impacto que ejerce el ser humano sobre los recursos hídricos del planeta. En concreto aborda la merma y contaminación del agua dulce debido a la dirección de la economía mundial, pues ambos efectos negativos estarían directamente condicionados por las cadenas de producción y suministro.
Esto suena en principio como algo ajeno, que tiene poco que ver con nuestra vida diaria. Sin embargo, cuando observamos que la producción de un kilo de carne empaquetada que podemos comprar en cualquier tienda o supermercado, supone un gasto de 16 toneladas de agua, uno empieza a ser consciente del alcance y significado del concepto huella hídrica. Otros ejemplos que nos ofrece la página web waterfootprint.org, son:
producción de gasto necesario
1 kilo de arroz: 3 toneladas de agua
1 taza de café: 140 litros de agua
1 kilo de trigo: 1350 litros de agua
1 litro de leche: 1000 litros de agua
1 kilo de maíz: 900 litros de agua
Parece obvio que el consumo a cualquier nivel tiene claros efectos en la explotación del agua dulce del planeta. Lo interesante es plantear no ya hasta qué punto estamos dispuestos los ciudadanos a cambiar nuestros hábitos, sino qué pueden hacer gobiernos y organismos internacionales al respecto y frente a los intereses económicos y empresariales que fundamentan y vertebran nuestro sistema.
Entre los trabajos que abordan la materia y que puedes encontrar en la página web mencionada más arriba, destacamos uno de los más recientes, Water Footprint Manual. Puedes descargártelo gratuitamente en formato pdf.