Las órbitas de los planetas son elípticas, de modo que en el caso de la Tierra por ejemplo, la distancia al sol varía según la época del año. En la órbita de un planeta existe así un punto más alejado del sol (afelio) y un punto más cercano al sol (perihelio).
La distancia media entre la Tierra y el Sol es de aproximadamente 149.597.870 km. Dicha distancia es considerada una unidad de medida denominada Unidad Astronómica (ua), cuyo valor ha variado a lo largo del tiempo en función de los medios técnicos empleados para realizar las mediciones.
La distancia entre la Tierra y el Sol fue utilizada por Copérnico en el siglo XVI como referencia para calcular la distancia entre los distintos planetas del Sistema Solar y el Sol. Entonces sólo se conocían Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno, descubriéndose Urano en 1781 (William Herschel) y Neptuno en 1846 (Adams-Le Verrier). A través de sus mediciones, Copérnico reforzará su teoría acerca de que los planetas conocidos, la Tierra incluida, giran alrededor del Sol. Hasta ese momento el modelo geocéntrico de Claudio Ptolomeo era el vigente.
Avanzando en el tiempo, ya en 1766, el astrónomo alemán Johann Daniel Titius formuló una ley que permitía predecir la situación de cuerpos celestes. No obstante, cometió el error de hablar de su descubrimiento al director del observatorio de Berlín, Johann Elert Bode, quien la publicó como descubrimiento propio en 1772.
Basándose en la distancia entre la Tierra y el Sol (1 ua), Titius descubrió una secuencia numérica mediante la que se obtenía, a través de un simple cálculo, la localización de distintos cuerpos celestes en el Sistema Solar.
La fórmula era a= n + 4 , donde n era un número de la secuencia, en
10
concreto el doble del número anterior. La secuencia numérica que arrojaba un resultado tan interesante comenzaba en 0, seguido del 3 y doblándose en adelante esta cifra tomada como n. Así: 0, 3, 6, 12, 24, 48, 96,...., +4/10, arrojaban una cifra en ua que corresponde con la localización de Mercurio, Venus, Tierra, Marte, ¿?, Jupiter y Saturno.
Fuentes:
En ellas encontrarás enlaces a textos complementarios.
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